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jueves, 2 de julio de 2015

Acerico

Palabras antiguas y olvidadas


Término un poco olvidado y restringido prácticamente en la actualidad a las labores de costura. El acerico es una pequeña almohadilla donde se pinchan agujas o alfileres con el fin de poderlos utilizar con una mayor versatilidad en un momento determinado. Las modistas siempre tiene uno a mano.

También se llamaron acericos los almohadones pequeños que se colocaban en la cabecera de la cama, encima de otros más grandes, con el fin de hacer más grato el descanso.



Información elaborada consultando, entre otras fuentes, el diccionario de la Real Academia Española www.rae.es






martes, 17 de marzo de 2015

Librea

Palabras antiguas y olvidadas


Término muy en desuso, derivado del francés livrée, que hace referencia a la ropa que los señores entregaban a sus criados para que la lucieran en ocasiones especiales. Normalmente se trataba de trajes uniformados, rápidamente identificables con la casa o familia a la que representaban. Esta palabra también alude a la vestimenta (uniformes) que ostentaban las cuadrillas de caballeros en eventos públicos.Hoy en día, se utiliza a veces de forma jocosa para justificar un atuendo desenfadado, casual o deportivo: "no voy a ir de librea..."  en alusión a no presentarse a una acto o reunión demasiado endomingado, palabra ésta por cierto que sí recoge el Diccionario de la Lengua Española en su edición 2001.Leemos en la Wikipedia sobre su etimología que, según Aubin Louis Millin de Grandmaison, personas de origen noble solían hacer a su personal de servicio o demás personas allegadas ciertos regalos como ropa, joyas o algún distintivo que recibían el nombre de "livrées" (del francés "entregados"). Los obsequios tenían lugar en celebraciones especiales, como la Navidad o la Pascua.Hay quien atribuye a la librea un origen distinto y la asocia a los ropajes de colores diferentes con los que los caballeros acudían a los torneos, lo que derivaría en el uso posterior de los diferentes uniformes militares.De todos modos, ya en la Pragmática de Trajes de 1723 se hacía referencia a que las libreas no podían ser de ningún género que no fuera paño.Y en la imprenta de Carlos III, en Zaragoza, se imprimió en 1761 una nueva Pragmática, que sustituía a la anterior, en la que se prohibía portar cualquier tipo de arma a los que vestían librea. Gaspar Melchor de Jovellanos escribiría también: "seguían a los reyes y a los grandes gran número de ballesteros y halconeros, con muchedumbres de perros y neblies; aquellos adornados con galanas libreas, y éstos con ricos collares y capirotes".



Información elaborada consultando, entre otras fuentes, el diccionario de la Real Academia Española www.rae.es



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